ALIANZA FRANCESA: Exposición Jaime Romero del 2 al 8 de junio

Traducción: Norma López de Requena.
Pascal LLAMAS

A propósito de Jaime Romero: pintor .
Ser artista es tener dolor de los demás. A el le duele por todo lado, el hígado también, quizás. Pero el arte es un desarreglo de todos los sentidos y de todos los órganos.
– ¡ No es muy serio! Así es, y mejor que así sea; le economizamos la gloria, ese duelo fulgurante del gozo.
– Y aquí le tenemos, a este encendedor de sueños indígenas, de cascaras color suburbio que lee la vida con la cabeza de los otros, y para quien el arte, como una plegaria, constituye una mano tendida hacia la obscuridad.
– Trata de arreglárselas para que la cosas sin esperanza, cambien.
– Versión etílica del “ pulgarcito” en indígenas de martes de carnaval, tirados, envueltos, como friolentos, frágiles, están sembrados. Trasplantados los “ rocotos” de Romero, cuya única armonía es la redondez mofletuda, nalguda que les ha dado, en medio de un azul color veneno.
– Un trago, una plegaria, esos perdidos cruzan la decadencia, en la esquinas de las calles en “ carne de colchón”, hasta la bóveda – sin trenza, ni petate, ni escudilla.
– Algunas son mamas – Jocaste – ademan afectado, sobre rostro manchado, como Santas o Medea – talladas en la manteca.
– Los hijos del alcoholismo y de la maceración, las caras de boletera, asustadas, sin gritos, corren cadenciosos por los aniversarios, en las fiestas bajo el azul agrio y doloroso, sin encajes, sin cintas, ni engominados, ni brillantes, con aspecto de ave, con ojo zozobrante, como fregona nalguda.
Migraciones:
– El “ trompón y el aguacero” , la tez iluminada, fiasco y castigo, el volante que busca al marido –un todo, factura de fatiga, el indígena sin salir no llega a nada. El indígena borrachera, con ají, así hinchado.
– sangre, hambre, esperma y miseria: obligatorio acuerdo en forma de compromiso, donde el cuerpo se destruye y recuerda – vencido –
– Es una obra para pensar. El instinto mutilado, no hay mas que una apariencia de comportamiento. La muerte en la verdad – la casa de citas – la lucha de la familia – el alcohólico, las románticas novias – la fiesta de las papilas – no traducen mas que el drama de una memoria perdida – Romero se libera de la razón domestica – y se abre al pensamiento no científico.
– No deja de expectorar, las flemas de la culpabilidad, aquella de un lenguaje ausente, una memoria olvidada, de un pueblo con la sonrisa carcomida que acampa en la cuneta, a la sombra de un tótem campanario. ¡Ah! Indiferencia redactada en virtud, de convenciones y resistencias, tentaciones, situación criminal que se mejora día a día! Muertos en un sentido, una contraria!
– Romero sin pretenciosos ruidos, proporciona talento a lo que es mudo, a aquellos que aceptan vivir sin solución – Viudo de toda espiritualidad, descansa de la raza humana por la pintura: hacer descubrir lo olvidado – Volver a encontrar el Inti – junio – el tiempo no aditivo.
– A veces su cerebro enloquece y desglosa – esta bien, y nosotros, de pronto, liberados de nuestras certezas lógicas, tomamos conciencia de que nuestra imagen del mundo, no es en realidad, sino una imagen entre otras tantas de la realidad, y que la visión poética de lo real vale perfectamente la racional.
– De este fuego que quema pero que no alumbra, de sus miserias y bellezas.
– La verdadera realidad se forma solamente en la memoria. El recuerdo confiere profundidad y dureza a aquello que parece tener que ser lo mas perecedero, dando muerte a los modelos, lo real sin origen, sin filosofía, sin religión, esos hombres pintados sin memorias, liberados de la carga, del pasado no fotografiados, cristalizan una desesperación; pintura activa – “ del chagra”.
– Por supuesto, el todo es contado desde un punto de vista, evidentemente, personal – Doblo mi sombrilla – y si no es seguro es por lo menos, un quizás.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *